El brote de sarampión en EE.UU., el peor desde 1991, expone la fragilidad de la salud pública estadounidense
Con más de 4.400 casos y cuatro muertes en 2025, el país ve caer la cobertura de vacunación y los expertos advierten del riesgo en futuras emergencias sanitarias
POR LA REDACCIÓN DE THE X-TRADER NEWS · CON INFORMACIÓN DE CNBC TELEVISION · 3 MIN
Más de dos décadas después de que se declarara eliminado el sarampión, Estados Unidos ha registrado más de 4.400 casos y cuatro muertes por la enfermedad este año, el peor brote desde 1991, según un informe de CNBC Television. Para los expertos en salud pública entrevistados por el canal, la mayor preocupación va más allá del regreso del sarampión: el episodio revela la capacidad del país para responder a otras amenazas infecciosas.
Cobertura de vacunación por debajo del nivel de seguridad
La vacuna triple vírica (sarampión, paperas y rubéola, conocida como triple vírica) tiene una eficacia de alrededor del 97% después de dos dosis. Aún así, la cobertura de vacunación en los jardines de infancia estadounidenses cayó al 92,4%, muy por debajo del umbral del 95% recomendado para prevenir la transmisión sostenida de la enfermedad.
En la práctica, alrededor de 280.000 niños comenzaron la escuela sin protección documentada contra el sarampión. Según CNBC Television, la gran mayoría de los padres todavía vacunan a sus hijos, pero las comunidades concentradas con baja cobertura están aumentando el número de casos.
El problema, según el informe, no se limita a las tasas de vacunación. El país se enfrenta a una disminución de la confianza en las instituciones de salud pública, a una desinformación sobre las vacunas, a unos departamentos de salud sobrecargados y a una dificultad cada vez mayor para convencer a la población de que adopte medidas que los protejan a sí mismos y a los demás.
##Decisiones gubernamentales y alerta de nuevas amenazas
La situación, según el canal, se ve agravada por medidas tomadas por el gobierno de Donald Trump que alteran y debilitan el calendario de vacunación infantil, como una orden ejecutiva en agosto que sugirió separar la vacuna triple vírica, calificada como altamente segura y eficaz, en dosis individuales. La administración también recortó empleos en los CDC y fondos federales que apoyan la infraestructura de salud pública de los estados.
La epidemióloga Jennifer Nuzzo, de la Universidad de Brown, ha llamado al sarampión el canario de la mina de carbón, tanto por otras enfermedades prevenibles con vacunas como por la capacidad del país para responder a emergencias infecciosas repentinas.
Las tasas de vacunación contra otras enfermedades infantiles, como la polio y la tos ferina, también han disminuido en los últimos años. Los investigadores que utilizaron modelos de simulación indican que caídas significativas en la inmunización infantil podrían provocar millones de casos de enfermedades que las vacunas evitan en gran medida en el país, como la rubéola y la polio.
También existe la preocupación de que las fallas en la vigilancia, la coordinación y la confianza pública compliquen la respuesta a patógenos completamente nuevos, especialmente cuando los científicos aún saben poco sobre cómo se propaga el virus, su gravedad y su tratamiento.
¿Qué significa esto para el mercado?
La transcripción no contiene datos sobre afectaciones en el mercado de valores, tasas de interés, dólares o cuentas públicas. La alerta central, sin embargo, tiene implicaciones para quienes siguen el entorno empresarial: los recortes en las estructuras de salud pública y la pérdida de capacidad para responder a los brotes aumentan la incertidumbre en torno a posibles crisis sanitarias futuras, una cuestión que suele pesar sobre la actividad económica y la evaluación del riesgo de mercado.
La advertencia del informe es sencilla: tener las herramientas para prevenir una enfermedad no es suficiente si los sistemas y la cooperación pública necesarios para utilizarlas comienzan a deteriorarse. Queda por ver, según CNBC Television, si Estados Unidos podrá corregir estas vulnerabilidades antes de la próxima amenaza a la salud pública.
Traducido automáticamente del portugués.


